Por qué el Islam resuena: sabiduría, justicia y conocimiento
Introducción
El Islam es la religión de más rápido crecimiento en el mundo según estudios del Pew Research Center, extendiéndose por diversas culturas y procedencias a pesar de las representaciones mediáticas negativas. La expansión de la fe se deriva de sus fortalezas inherentes y cualidades distintivas, no de factores externos.
Diez cualidades clave del Islam
1. Racionalidad, lógica y conocimiento
El Islam sitúa el intelecto en el centro de la fe, sin legislar nada contrario a la razón. El Corán dice: «Ciertamente, en eso hay signos para un pueblo que reflexiona» (al-Baqarah 2:164). El Profeta subrayó: «No hay fe para quien no tiene intelecto». El Islam prioriza el conocimiento sobre la ignorancia: «¿Son iguales quienes saben y quienes no saben?» (al-Zumar 39:9).
2. Monoteísmo (Tawhid)
La creencia en un único Dios —que no engendra ni es engendrado, sin socios ni iguales— es fundamental. Allah posee todo conocimiento, sabiduría y justicia, ofreciendo a los creyentes una profunda paz interior y tranquilidad a través de esta convicción singular.
3. Universalidad
El mensaje del Islam abarca a toda la humanidad sin importar la raza, el color o el estatus social. El Corán declara: «No te enviamos sino a toda la humanidad, como portador de buenas nuevas y advertidor» (Saba 34:28). La fe rechaza las jerarquías basadas en el linaje, estableciendo: «Ciertamente el más noble de vosotros ante Allah es el más temeroso de Dios» (al-Huyurat 49:13).
4. Perfección
El Islam proporciona una guía integral para la totalidad de la vida. Allah afirma: «Hoy he perfeccionado vuestra religión para vosotros, y he completado Mi bendición sobre vosotros, y he aprobado el Islam como vuestra religión» (al-Maida 5:3).
5. Realismo
La fe exige solo lo que los seres humanos pueden razonablemente soportar. El Corán señala: «Allah no impone a ningún alma más allá de su capacidad» (al-Baqarah 2:286). El Islam enfatiza la facilidad: «Allah desea la facilidad para vosotros, y no desea la dificultad para vosotros» (al-Baqarah 2:185).
6. Moderación
El Islam aboga por el equilibrio y el camino intermedio, evitando los extremos. El Corán describe a los musulmanes como: «Así os hemos hecho una nación intermedia» (al-Baqarah 2:143). Esto incluye la armonía entre la vida espiritual y material, así como las responsabilidades individuales y comunitarias.
7. Moralidad (Akhlaq)
Se enfatiza la conducta ética hacia todos los seres. El Corán elogia al Profeta: «Ciertamente posees un gran carácter» (al-Qalam 68:4). El Profeta declaró: «Solo fui enviado para perfeccionar el noble carácter» y «Lo primero que se colocará en la balanza del siervo el Día de la Resurrección será su buen carácter».
8. Familia
El Islam trata a la familia como sagrada, fomentando la compasión y la estabilidad social. Sobre el matrimonio: «Y de Sus signos es que creó para vosotros parejas de vuestra misma naturaleza para que encontréis reposo en ellas, y puso entre vosotros afecto y misericordia» (al-Rum 30:21).
9. Sociedad
El Islam promueve el bienestar comunitario a través de diversos mecanismos. Mientras que la oración atiende las necesidades espirituales individuales, el Zakat funciona como culto social. Los actos de bondad —enseñar, apoyar a los necesitados, cuidar a los niños y ancianos— son considerados caridad, cultivando la misericordia y la responsabilidad social en toda la comunidad.
10. Justicia ('Adl)
La justicia ocupa un lugar central en la enseñanza islámica. Allah ordena: «Ciertamente Allah ordena la justicia y la bondad... y prohíbe la indecencia, el mal y la agresión» (al-Nahl 16:90). Los creyentes deben mantener la justicia incluso en contra de sí mismos o de sus parientes (al-Nisa 4:135). La creencia islámica anticipa que la justicia perfecta se manifestará mundialmente con la aparición del Imam al-Mahdi.
Legado científico e intelectual
La expansión del Islam fue impulsada por el renacimiento científico promovido por el sexto y séptimo Imam —el Imam Muhammad al-Baqir y el Imam Yafar al-Sadiq—. Sus estudiantes hicieron avanzar el conocimiento en química (Jabir ibn Hayyan), medicina (al-Mufaddal ibn Umar) y otras ciencias naturales. Esta base apoyó a posteriores eruditos como al-Razi, al-Juarizmi, al-Biruni, Ibn Sina e Ibn al-Nafis, cuyas contribuciones enriquecieron la civilización islámica e influyeron en el Renacimiento europeo.