¿Qué Debo Hacer Cuando el Jurista (faqih) que Sigo Fallece?
Para mantener una práctica religiosa válida, los seguidores deben referirse a juristas calificados que cumplan cuatro criterios esenciales: estar vivo en el presente, ser el más sabio (A'lam), el más devoto (Atqāa) y estar plenamente consciente de los asuntos públicos.
Cuando un jurista fallece, sus seguidores tienen dos opciones:
- Pasar de inmediato a seguir a otro jurista calificado, O
- Obtener permiso de un jurista calificado vivo para continuar siguiendo las resoluciones del jurista fallecido.
Requisito clave: "Si dicho permiso no es otorgado tras la muerte del jurista que uno seguía, es necesario comenzar de inmediato a seguir a un jurista calificado que cumpla con las condiciones requeridas."
Las obligaciones religiosas válidas —incluyendo la oración, el ayuno, el avistamiento de la luna y las transacciones— dependen de mantener la debida emulación de un jurista vivo calificado. Seguir a alguien no calificado conlleva el riesgo de invalidar los actos religiosos.
El reconocimiento de los juristas calificados ocurre a través del reconocimiento de los principales seminarios (Najaf, Qom) o del testimonio de eruditos destacados. El proceso de selección debe estar motivado por la devoción a Dios, libre de consideraciones personales o partidistas. El taqlid (emulación) en sí mismo representa una necesidad racional: quienes no son especialistas deben consultar a los expertos en la materia sobre los detalles del derecho religioso.